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domingo 11 de marzo de 2007

Sonidos visuales

Música para ver

Se acaba de inaugurar en la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso, sita en Valladolid, la exposición Música para ver, donde se refleja la influencia que los ritmos africanos han tenido en el desarrollo de la música contemporánea de occidente. Léase jazz, blues, rock, y muchos de los ritmos de América del sur actuales. Por no hablar del influjo en la música árabe y por consiguiente en la música española. Además se pueden englobar todas las manifestaciones asociativas, como el canto, el baile, las danzas de máscaras y la dramatización.
La exposición muestra unos 700 instrumentos, procedentes de los fondos de la Fundación y de colecciones particulares, provenientes de la República Democrática del Congo, Nigeria, Zimbabwe, Camerún, Senegal, Malí, Cabo Verde y Madagascar.
Entre las diferentes piezas expuestas, elaboradas principalmente con madera, se encuentran sonajeros, campanas, laúdes, tambores, flautas y cuernos decorados con figuras femeninas y animales.
La influencia de la cultura africana, muy conocida entre los musicólogos, no lo es tanto por el gran público, a pesar de los esfuerzos divulgativos de músicos tan populares como Ry Cooder o de cineastas como Martin Scorsese.

La radio visual

La competencia de Internet también está llegando a las radios. Las emisoras comerciales estadounidenses han vislumbrado el futuro, y está, entre otras cosas, en el vídeo, ya lo incluyen en sus webs, desde una simple cámara en la cabina, la radio de la BBC hace tiempo que lo hace. Si bien antes se decía que el vídeo había matado a la estrella de la radio según la canción de Buggles, ahora se presenta como inesperado salvador de un sector que afronta múltiples retos.
Es el intento es mantener su estatus cuando la atención del oyente se dispersa en muchas direcciones: You Tube, i-Pods, móviles, radio por satélite, radio por Internet.
Siguiendo la clave de You-Tube y el auge de los vídeos caseros, el objetivo no es ofrecer un producto pulido, de calidad televisiva, sino la participación del oyente de forma directa en la grabación del programa, por ejemplo emitiendo la presentación de un nuevo grupo. Los norteamericanos ya se han dado cuenta “La gente ya no se sienta tres horas delante de la radio como antes, si no oye la canción que quiere, se va a Internet".

vía: El País

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